Caso 1:
Tiempo atrás decido dar de baja la tarjeta de un supermercado de capitales nacionales (bah, es lo que te hacen creer) pero evitar perder el tiempo entre que te envíen el resúmen de pago y luego pedir la baja (siempre tienen alguna excusa para decirte que esperes otro mes) decido pagar por adelantado $40 en una sucursal cercana a mi domicilio ya que estimaba que me iba a llegar un monto cercano a esa cifra.
Con el correr de los días me llega el resumen y la cifra era de $36 por lo que procedo a dar de baja la tarjeta en donde toman mi pedido sin ningún problema y posterior a esto pregunto cómo hacía para recuperar los $4 que habia pagado de más.
¿Por qué? Bien, la molestia radica en que al día siguiente de la fecha de vencimiento del resumen, ya te están llamando de un estudio jurídico para “informarte/apretarte” con que pagues o tendrán que iniciar acciones legales y todo ese speech que, si vamos al caso, a cualquiera le puede pasar que se atrase y en todo caso luego pagará los intereses correspondientes por mora.
Entonces, tanto que me rompieron llamándome del estudio montoto inclusive luego de ya haber pagado, bueno, ahora quiero mis $4… porque tengo ganas de molestar, ¿ok?
La respuesta que me dan es que YO tengo que ir a un supermercado que, obviamente no va a ser el de tu barrio y tampoco va a ser uno que te quede cómodo, a buscar el dinero. Y es imposible que giren el dinero a otra sucursal. Claro, porque los servicios de recaudación como Prosegur y Maco solamente están contratados para transladar los millones de pesos de ganancias que tiene el supermercado y no los mísceros $4 que te pertenecen.
Caso 2:
Tengo 2 tarjetas para viajar en tren y subte por el tema de la escasés de monedas en el país. La primera me la entregaron en una promoción cuando la habían empezado a ofrecer, la segunda la tengo por un pariente que vino de visita del exterior y la saqué otra tarjeta para que se pueda mover sin problemas por la capital, que luego, cuando se fué, me quedó.
Un día hace mucho, la tarjeta de promoción se deformó por el calor y si bien seguía funcionando, estéticamente era horrible y guardarla en la billetera no era algo muy cómodo por lo que decido llegarme a una sucursal de la empresa y pedir simplemente que transfieran los fondos que estaban en la tarjeta maltrecha a la otra.
“No se puede“, me dice la señorita que me atendió. “Tiene que llamar a la central y hacer el pedido ahi para que luego le llegue una notificación y bla bla bla bla“.
A ver… tenés todos mis datos en la computadora frente a tu cara, tenés mi DNI, tenés las 2 tarjetas a mano, tenés la maquinita para hacer todo tipo de transacciones con la tarjeta y no podés transferir unos pesos de miércoles !#$@#!
¿Para qué gasta la empresa en montar todo un local que solamente sirve para hacer 2 trámites en el cual 1 de ellos, el cargar dinero, lo podés hacer en cualquier boleteria?
Para ir cerrando, en ambos casos estamos hablando del dinero de uno, que con todas las de la ley exigimos que nos lo devuelvan. Si uno se atrasa en el pago te reclaman rápido pero eso si, si querés que te devuelvan algo, dan vueltas y vueltas para que te canses y te olvides de algo que, lisa y llanamente, es tuyo.

