A principios de mes recibí una llamada telefónica la cual me hizo acordar a una vieja entrada en mi blog sobre el spam telefónico.
En esta ocasión era una chica quien llamaba y me comentó que mi esposa había ganado una órden de compra de Walmart por $500, una estadía en no-me-acuerdo-donde ó indumentaria de la empresa debido a un “sorteo” que la empresa había realizado por el 40 aniversario de Chevrolet.
Acostumbrado a este tipo de engaños, averiguo a quien pertenecía el teléfono, el cual resultó ser una concesionaria de Chevrolet denominada Matos S.A., y decido devolverles la llamada para corroborar el premio que supuestamente habíamos ganado indicándole a la persona responsable del asunto que queríamos el premio de Walmart y que si no estaba disponible, no nos hicieran ir simplemente para perder el tiempo.
Aprovechando que tengo un viejo y querido modem en mi PC, se me ocurre grabar la conversación telefónica (¿ustedes pensaron por si les iba a hacer juicio? Naaa…. solo con motivos de mejorar la calidad de atención).
Tras reiteradas confirmaciones al día siguiente decidimos, ya que no teníamos nada que hacer y pese a que estábamos bastante escépticos sobre la veracidad del “premio”, acercanos con mi esposa al concesionario en donde, tras una mediana espera, la encargada nos dice que lo que queríamos NO estaba disponible y que solamente quedaban las estadías en un hotelucho del interior del país (obvio que los pasajes no estaban cubiertos en el premio). ¡Qué casualidad!
Luego de un par de discusiones los empleados otra vez nos intentaron engañar diciéndonos que quien nos había llamado lo había hecho desde “la casa central” (cararrotas, tengo el caller-id en mi teléfono y con el TeleXplorer facilmente ví que eran uds.) y que la señorita que nos habló no sabía tal y cual cosa y bla bla bla… excusas ridículas.
Ya cansado de tantas burlas y viendo además a otras personas de condición más humilde a merced de esta farsa, averigüé que esta clase de estafa se la llama “publicidad engañosa” por lo cual decidí ir a Defensa de Consumidor en donde, en todo caso si llego a ganar los $ 500 “prometidos” veré de donarlos a alguna institución. No por una cuestión altruista sino más bien para que, si se puede, se empiecen a terminar esta clase de mentiras. Veremos en qué termina esto.
Por último les dejo a continuación la conversación telefónica que grabé para que saquen sus conclusiones.
Conversación telefónica
