Hace 4 o 5 años compré un horno a microondas como lo hace cualquier persona que va equipando su hogar con electrodomésticos.
Al poco tiempo de haberlo adquirido el mismo comenzó a fallar. El problema: algunas teclas del panel de comandos no funcionaban.
Llamo a la empresa para que me den una solución y me indican que lleve el microondas a un servicio técnico autorizado cerca de donde vivo para que efectúen la reparación. Lo llevo y me dicen que tenían que cambiar el panel y esperar al repuesto por lo que la reparación iba a llevar un par de dias.
Efectuado el cambio traigo de nuevo el microondas a mi casa y le doy el uso que cualquier persona le daría durante todo este tiempo.
Ahora bien, hace un tiempo atrás me empezaron a fallar nuevamente las teclas ya que es lógico de suponer que con el correr del tiempo las cosas se dañen. Entonces ya que el aparato estaba fuera de garantía y el problema no está relacionado con el magnetrón, decido desarmar el panel yo mismo para ver si podía llegar a repararlo ya que tengo algunos conocimientos de electrónica.
Al desarmar el microondas es donde apareció mi bronca. De la lámina que forma el teclado sale, para explicarlo en criollo, como una especie de extensión que se enchufa en un conector situado en la placa que contiene el display, microcontroladores y demas componentes que controlan el funcionamiento del aparato.
Noto que las pistas de la lámina estaban pintadas con la clásica pintura conductora de grafito. Para quienes no saben de electrónica, este tipo de pinturas sirve para realizar cierto tipo de reparaciones cuando hay algun problema de conductividad en las pistas de un circuito impreso o, en este caso, de una lámina.
La cuestión mas que nada viene porque se supone que cuando alguien compra un producto nuevo, sus componentes deberian ser nuevos también. Si realmente hubieran reemplazado la lámina original fallada, no debería haber encontrado una lámina emparchada con pintura de grafito. Debería ver una lámina nueva que a lo sumo se dañó por el uso cotidiano.
Imagínese usted que compra un televisor nuevo y el día de mañana se encuentra que es algo armado, con soldaduras que dejan que desear y/o con reparaciones. Usted no compró un aparato reparado o de segunda selección… usted compró algo nuevo y pagó el precio por el.
Quiero aclarar por último que cuando llamé a Atma para preguntar, éstos me dijieron que el lugar donde llevé a arreglar el microondas originalmente y que sé que sigue abierto, no es más service oficial… seguramente no habré sido el único que se llevó una sorpresa.

